Es un edificio gótico plateresco fundado en 1447 por Enrique IV y el marqués de Villena. Pertenece a la Orden de los Jerónimos. Se aprecia en la fachada dos grandes blasones del Marqués de Villena. La iglesia es de una sola nave con un gigantesco retablo plateresco y en el centro se venera a la Virgen del Parral. Doce estatuas de los Apóstoles flanquean las ventanas de la iglesia. Aquí se halla el sepulcro de Doña Beatriz Pacheco, la tenaz enemiga de la reina Isabel la católica.