La Iglesia Parroquial es la imagen del Barrio. Se trata de un templo románico que al exterior presenta tres ábsides, un atrio y, sobre todo, una esbelta torre mudéjar de ladrillo.
Conserva en el interior los restos de un artesonado, pero lo más interesante es la capilla renacentista de San Marcos, con el Tríptico de la Piedad, tallado por Benito Giralde y pintado por Rodrigo de Segovia en 1.532.